Realizar actividad física aumenta el flujo sanguíneo a todo el cuerpo, incluido el cerebro y, por lo tanto, ayuda a mantener una buena memoria. Se recomienda al menos 150 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada, como caminar a paso ligero, o 75 minutos a la semana de actividad aeróbica intensa, como trotar. Mucho mejor si esta actividad se reparte a lo largo de toda la semana.
Si no tienes tiempo para un entrenamiento completo, intenta hacer algunas caminatas de 10 minutos durante el día.
Otras actividades que ayudan a la memoria:
- Leer, aprender, jugar. Comienza un nuevo pasatiempo, aprende un nuevo idioma o elige una actividad lúdica
- Interactuar con otras personas, fortalecer lazos, relaciones afectivas, ayuda a prevenir la depresión y el estrés, factores que pueden contribuir a la pérdida de memoria.
- Dormir bien y lo suficiente debe ser una prioridad. Los adultos deben dormir regularmente de 7 a 9 horas cada noche.
- Comer saludable, es bueno para el cerebro. Elegir fuentes de proteína como el pescado, las carnes, el huevo, frijoles (alubias, porotos) y aves. Lo que elige para beber también es importante. Demasiado alcohol puede llevar a confusión y pérdida de memoria.










