
El tacto es uno de los primeros sentidos que desarrollamos. Desde que somos bebés, nuestros padres nos abrazan para calmarnos cuando estamos estresados. Y, el contacto físico tierno y aceptado continúa siendo fuente de bienestar toda la vida. Antes de una entrevista de trabajo o una exposición con tu jefe, un abrazo de un ser querido puede ser todo lo que necesitas para calmar los nervios. Después de un día agotador, un buen masaje puede ser tu salvación.
Un metaanálisis lo confirma
El tacto no ha sido un tema abordado de manera prioritaria en la investigación psicológica. Hasta ahora. Un nuevo metaanálisis realizado por Julian Packheiser y su equipo, en la Universidad Ruhr de Bochum en Alemania, ha integrado datos de 137 estudios diferentes y revisado otros 75 estudios. Esto incluye datos relevados con 13,000 voluntarios.
El estudio reveló que el tacto tiene efectos positivos en nuestra salud física y mental. Aquí van algunos puntos clave:
- Para los bebés: Las intervenciones táctiles, como abrazarlos al pecho, son efectivas para regular la hormona del estrés, el cortisol, dan calma y seguridad. También ayudan con la regulación de la temperatura, la respiración y hasta la función hepática.
- Para los adultos: Abrazos y masajes pueden reducir significativamente los sentimientos de depresión y ansiedad, y también alivian el dolor físico. Estos efectos son aún más fuertes en diferentes tipos de pacientes que en personas sanas.
- Masajes robóticos: Aunque son efectivos para el bienestar físico, no son tan buenos para la salud mental como el tacto de una persona real.
- Tacto de conocidos y profesionales: Los abrazos de amigos y los masajes de profesionales de la salud tienen efectos positivos similares.
¡Abrazos y masajes para todos!
Las intervenciones táctiles tienen beneficios claros tanto para el bienestar físico como mental. Así que la próxima vez que te sientas desanimado o triste ¡da un abrazo a un ser querido o pide un abrazo! Está científicamente comprobado que te hará sentir mejor.










