
No se trata de una “dieta” sino un patrón de alimentación que requiere tener información para aplicarlo
Tipos de ayuno y cuál elegir
- 12/12: Ideal para principiantes. Dejas 12 horas entre la última comida del día y la primera del siguiente.
- 16/8: El método más popular y eficiente. Ayunas 16 horas y comes en una ventana de 8 horas.
- Tip de Coach: La ciencia sugiere que es más efectivo metabólicamente (ritmos circadianos) desayunar y almorzar, adelantando la cena o saltándosela, aunque por vida social muchos prefieren saltarse el desayuno, aunque no es lo más recomendable.
Principales beneficios
- Flexibilidad metabólica: El cuerpo aprende a usar las grasas como fuente de energía (cuerpos cetónicos) tras 12-16 horas de ayuno.
- Reparación celular: Activa la autofagia, un proceso de “limpieza” celular.
- Salud hormonal: Mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a controlar la presión sanguínea.
- Microbiota: Favorece una flora intestinal más sana.
¿Qué puedes tomar durante el ayuno?
Para no romper el estado metabólico, puedes consumir bebidas con menos de 5-10 kcal:
- Agua (sola o con gas).
- Café solo (sin azúcar ni leche).
- Té e infusiones.
- Caldos de verduras caseros (muy colados).
Contraindicaciones (¿Cuándo NO hacerlo?)
Es fundamental evitarlo si te encuentras en estos grupos:
- Embarazo o lactancia.
- Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).
- Diabetes tipo 1 (insulino-dependiente) sin supervisión médica estricta.
- Personas con migrañas frecuentes, ansiedad crónica o insuficiencia renal.
Tips de Coach para el éxito
- Calidad sobre cantidad: Ayunar no es una licencia para comer ultraprocesados. Durante la ventana de comida, prioriza la dieta mediterránea: vegetales, proteínas de calidad, grasas saludables y legumbres.
- Déficit calórico: Si tu objetivo es perder grasa, recuerda que el ayuno no es magia; sigue siendo necesario ingerir menos calorías de las que quemas.
- Hidratación y electrolitos: Si sientes mareos o fatiga al principio, es probable que te falten minerales. Bebe agua con una pizca de sal mineral o toma suplementos de magnesio y potasio.
- Escucha a tu cuerpo: El ayuno debe adaptarse a tu vida, no al revés. Si un día sientes hambre extrema o malestar, rompe el ayuno con algo saludable. La adherencia a largo plazo es lo que da resultados.
- Son nuevos hábitos no motivo de estrés: Lograr este patrón alimenticio es un proceso no un factor de tensión, se flexible y ten paciencia contigo. La constancia es la clave.










