El bullying es un comportamiento agresivo y repetido hacia una persona con el objetivo de intimidarla, acosarla o hacerle daño, ya sea de forma física, verbal o emocional. Este comportamiento puede ocurrir en el ámbito escolar, social o digital, y a menudo involucra una dinámica de poder desequilibrado entre el agresor y la víctima.
Hablar del bullying con los hijos es crucial para crear conciencia sobre sus efectos negativos y cómo pueden prevenirlo o enfrentarlo. Les permite entender qué es el bullying, cómo identificarlo y cómo actuar si lo experimentan o son testigos de él. Además, fomenta una comunicación abierta entre padres e hijos, brindándoles el apoyo necesario para manejar situaciones difíciles, reducir el miedo o la vergüenza y, en última instancia, fortalecer su confianza y seguridad emocional.










