Una alimentación colorida y variada es la clave para una dieta saludable y balanceada. Cada alimento tiene una composición única de nutrientes: tanto macronutrientes (carbohidratos, proteínas, y grasa) como micronutrientes (vitaminas y minerales) y sus cualidades están relacionadas con el color, por lo que es ideal consumir alimentos rojos, verdes, naranjas, amarillos, morados. Hacer de cada comida no sólo un acto para preservar la salud sino un acto amoroso, creativo, de disfrute es ideal para que los niños generen una relación sana con la comida.
PEDIATRÍATU SALUD AL DÍA










