
Tu médico puede orientarte sobre qué hacer antes de quedar embarazada para que te sientas preparada y segura al iniciar este camino. Desde un control médico hasta revisar el estilo de vida, podemos ver que hay diversas formas de reducir riesgos tanto para ti como para tu bebé. En esta nota te compartimos recomendaciones del El Hospital Johns Hopkins, una institución médica académica de renombre mundial ubicada en Baltimore, Maryland, Estados Unidos
Consejería preconcepcional
Cuando estés lista para comenzar o ampliar tu familia, agenda una cita de consejería preconcepcional con tu médico ginecologo. Incluso si ya has tenido embarazos previos, tu proveedor puede revisar tu estado de salud y evaluar nuevos riesgos que sea necesario abordar. Se recomienda programar esta consejería unos tres meses antes de comenzar a intentar concebir.
Durante la consejería preconcepcional, tu médico deberá revisar varios aspectos de tu salud y la de tu pareja, incluyendo:
- Historial médico personal: Informa a tu médico sobre cualquier condición crónica que pueda afectar el embarazo, como epilepsia, diabetes, hipertensión, anemia o alergias. Es fundamental tener estas condiciones controladas antes de concebir. También debes mencionar los medicamentos que tomas, si tuviste cirugías previas y embarazos anteriores, especialmente si tuviste complicaciones como un aborto espontáneo o complicaciones en el parto.
- Historial médico familiar: Evaluar los antecedentes médicos maternos y paternos puede ayudar a identificar condiciones que podrían transmitirse al bebé. Informa si hay antecedentes de hipertensión, diabetes, malformaciones congénitas u otros problemas de salud en la familia.
- Genética: Algunos trastornos genéticos pueden heredarse, como la anemia de células falciformes, la enfermedad de Tay-Sachs o la fibrosis quística. Los genes relacionados con algunos de estos trastornos pueden detectarse mediante análisis de sangre antes del embarazo. Habla con tu médico sobre la posibilidad de realizar una evaluación genética, en caso de ser pertinente.
- Estado de vacunación: Tu médico verificará si tienes tus vacunas al día, incluyendo rubéola (sarampión) y varicela. Estas vacunas no son seguras durante el embarazo, y contraer estas enfermedades en ese periodo puede provocar aborto espontáneo o defectos congénitos. Si no tienes inmunidad, deberías vacunarte al menos un mes antes de intentar concebir. También es importante aplicarse la vacuna anual contra la gripe, la cual es segura.
- Exposición a virus: Informa a tu médico si has estado expuesta a los virus del Zika o del COVID-19, ya que pueden representar riesgos graves tanto para la madre como para el bebé durante el embarazo.
Chequeo previo al embarazo
Como parte de la consejería preconcepcional, tu proveedor podría recomendar algunas pruebas para evaluar tu salud general, tales como:
- Análisis de sangre para conocer tu tipo sanguíneo, descartar infecciones de transmisión sexual, diabetes y ver tu estado de salud general.
- Examen pélvico para evaluar el estado de la vagina, el cuello uterino, el útero y los ovarios.
- Papanicolaou para detectar signos de cáncer mediante la toma de muestras del cuello uterino.
- Examen físico general para revisar peso, presión arterial, pulso, temperatura corporal y frecuencia respiratoria.
Cómo preparar tu cuerpo para el embarazo
Existen varias formas de preparar tu cuerpo y asegurar que estás en las mejores condiciones de salud antes de quedar embarazada:
- Evita el alcohol: El consumo de alcohol puede afectar la fertilidad, la ovulación y los niveles hormonales. Durante el embarazo, puede causar parto prematuro y trastornos del desarrollo en el bebé.
- Lleva una dieta saludable: Seguir una alimentación equilibrada antes y durante el embarazo es esencial para tu salud y para el desarrollo del feto. Prioriza frutas, verduras, granos integrales, lácteos bajos en grasa y proteínas magras. Evita alimentos procesados y limita la cafeína a una taza de café por día.
- Evita sustancias nocivas: Las embarazadas deben evitar la exposición a sustancias tóxicas y químicas (como plomo y pesticidas), así como a radiación (como rayos X), ya que pueden afectar negativamente al feto en desarrollo.
- Haz ejercicio y controla tu peso: Mantener una rutina de ejercicio y un peso saludable es importante. El sobrepeso puede generar problemas como hipertensión y diabetes; el bajo peso puede aumentar el riesgo de bebés con bajo peso al nacer.
- Identifica violencia doméstica: Las mujeres que sufren violencia antes del embarazo pueden estar en mayor riesgo durante el mismo. Busca ayuda y habla con tu médico.
- Deja de fumar: Fumar durante el embarazo se asocia con nacimientos prematuros, bajo peso y mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS). Incluso la exposición al humo ajeno o al “humo de tercera mano” (químicos que permanecen en ropa, cabello y muebles) puede ser perjudicial.
- Reduce el riesgo de infecciones: Evita consumir carnes poco cocidas y huevos crudos. También evita el contacto con heces animales o con la arena sanitaria de gatos, ya que pueden contener parásitos o virus peligrosos. Lávate las manos frecuentemente y evita el contacto con personas enfermas.
- Toma vitaminas: Comienza a tomar una vitamina prenatal o un suplemento diario con 400 microgramos de ácido fólico, ya que este puede ayudar a prevenir defectos del cerebro y la médula espinal (defectos del tubo neural).
Planificar tu embarazo con anticipación puede marcar una gran diferencia. Consulta con tu médico, cuida tu cuerpo y da el primer paso hacia una maternidad saludable.










